¿Tu colchón también tiene la culpa de que pases calor por la noche?
¿Tu colchón también tiene la culpa de que pases calor por la noche?
El calor no depende solo de la temperatura. Tu cama también puede influir.
Cuando llega el verano solemos buscar soluciones para combatir el calor: ventiladores, aire acondicionado o ropa más ligera.
Sin embargo, pocas veces pensamos en la cama.
Sus materiales, su transpirabilidad o el espacio disponible para dormir también pueden influir en la calidad del descanso durante las noches más calurosas.
¿Tu colchón también tiene la culpa de que pases calor por la noche?
El calor no depende solo de la temperatura. Tu cama también puede influir.
Cuando llega el verano solemos buscar soluciones para combatir el calor: ventiladores, aire acondicionado o ropa más ligera.
Sin embargo, pocas veces pensamos en la cama.
Sus materiales, su transpirabilidad o el espacio disponible para dormir también pueden influir en la calidad del descanso durante las noches más calurosas.
En este artículo te contamos cómo la cama puede influir en la sensación de calor durante la noche y qué pequeños cambios pueden ayudarte a descansar mejor.
ÍNDICE
- Cuando el calor no es el único culpable»
- ¿Qué características debe tener una cama para dormir más fresco?»
- Dormir en pareja también cambia la sensación de calor»
- Pequeños cambios que pueden marcar una gran diferencia»
- ¿Ha llegado el momento de cambiar de colchón?»
- Preguntas frecuentes»
- Dormir bien tambien puede elegirse»
1. Cuando el calor no es el único culpable

El calor no siempre está en el ambiente. A veces también está en el propio sistema de descanso.
Cuando las temperaturas suben, nuestro cuerpo necesita hacer un esfuerzo adicional para mantener una temperatura interna adecuada durante el sueño. Si ese proceso se dificulta, aparecen despertares frecuentes, sensación de agobio o la incómoda impresión de no haber descansado al levantarnos.
Sin embargo, no todo depende del termómetro.
La temperatura del dormitorio es importante, pero también lo son los materiales que están en contacto con nuestro cuerpo durante muchas horas. La cama, el colchón, la almohada, la ropa de cama o incluso el espacio disponible para movernos pueden favorecer una sensación de frescor... o convertirse en un auténtico acumulador de calor.
En muchas ocasiones atribuimos el problema únicamente al verano cuando, en realidad, el sistema de descanso está amplificando esa sensación térmica.
No siempre podemos bajar la temperatura exterior, pero sí podemos mejorar las condiciones en las que nuestro cuerpo intenta descansar.
2. ¿Qué características debe tener una cama para dormir más fresco?
No existe una "cama de verano", pero sí sistemas de descanso diseñados para favorecer una mejor regulación de la temperatura durante todo el año.
El colchón es una parte importante, pero no la única. Los materiales naturales, la estructura de muelles y una base transpirable trabajan conjuntamente para facilitar la circulación del aire, ayudar a evacuar la humedad y mantener una sensación de descanso más fresca y confortable.
Cuando todos estos elementos forman un conjunto equilibrado, el calor encuentra menos obstáculos para disiparse y el cuerpo puede descansar en mejores condiciones, incluso durante las noches más calurosas.

2.1. Materiales que favorecen la transpiración
Los sistemas de descanso fabricados con muelles ensacados destacan por su capacidad para favorecer la circulación del aire y gestionar mejor la humedad que genera nuestro cuerpo durante la noche.
Por otra parte, los tejidos transpirables, las fibras naturales y determinadas espumas de nueva generación están diseñados para facilitar la evacuación de la humedad y favorecer una temperatura más estable mientras dormimos.
No se trata únicamente de sentir menos calor, sino de crear un entorno más confortable que permita mantener un sueño continuo durante más tiempo.
2.2. La importancia de una buena ventilación interna
Más allá del tejido exterior, el interior del colchón también desempeña un papel fundamental en la regulación térmica. Su estructura determina cómo circula el aire en el interior y cómo se evacuan el calor y la humedad que nuestro cuerpo genera durante la noche.
Los colchones o camas de muelles combinados con bases de muelles y rellenos naturales son la mejor recomendación para combatir las noches calurosas. Esta configuración es imbatible porque favorece la libre circulación del aire, permitiendo que la cama se ventile de forma constante. Al facilitar la rápida evaporación de la humedad, evitarás retener el calor corporal, lo que ayuda a crear un entorno de descanso mucho más fresco y confortable. Además, esta excelente ventilación no solo mejora la sensación térmica para lograr un sueño reparador, sino que también contribuye a mantener unas condiciones más higiénicas a lo largo del tiempo.
Conviene recordar que existen colchones y camas que actúan como excelentes reguladores térmicos. Es cierto que no son un aire acondicionado, pero gracias a su continua ventilación y a rellenos naturales como la crin, el algodón o la lana, consiguen gestionar a la perfección la temperatura corporal. Así, en las noches de más calor, evitan la acumulación de temperatura y disipan la humedad de forma natural, aportando un enorme beneficio a tu descanso.
Cuando esta ventilación se combina con una funda transpirable y una ropa de cama adecuada, el conjunto del sistema de descanso trabaja de forma mucho más eficiente, especialmente durante las noches más calurosas del verano.
Por otra parte, la ventilación no depende únicamente del colchón. La base sobre la que descansa también juega un papel decisivo.
Una base transpirable, de muelles o de láminas, permite que el aire circule tanto por la parte superior como por la inferior del sistema de descanso, facilitando la evacuación del calor y la humedad. En cambio, una base completamente cerrada dificulta esa circulación de aire.
Podemos imaginarlo de una forma muy sencilla. Si debajo de la cama el aire no puede circular, el calor y la humedad encuentran más dificultades para disiparse. En cambio, una base abierta y transpirable favorece una ventilación continua de todo el conjunto.
Una cama transpirable funciona como un conjunto: colchón, base y materiales trabajan juntos para favorecer un descanso más fresco.
3. Dormir en pareja también cambia la sensación de calor

Compartir cama también significa compartir calor. El espacio disponible marca la diferencia.
Cuando compartimos la cama, el calor corporal se multiplica. Es algo completamente natural: dos personas generan más temperatura que una y, además, el espacio disponible para moverse disminuye.
En verano este efecto suele hacerse mucho más evidente. Basta con que uno de los dos cambie de postura para que el otro perciba más calor, se despierte o tenga la sensación de dormir incómodo.
Aquí es donde el colchón vuelve a tener un papel importante.
Un modelo con buena independencia de movimientos permite que cada persona pueda cambiar de postura sin transmitir ese movimiento al otro lado de la cama. Si además incorpora diferentes zonas de adaptación, cada durmiente mantiene una postura más estable y evita desplazamientos innecesarios durante la noche.
El tamaño del colchón también importa. Dormir dos personas en una superficie demasiado reducida limita la circulación del aire alrededor del cuerpo y favorece la acumulación de calor.
Cuando además el sistema de descanso incorpora una buena ventilación y materiales naturales, resulta más sencillo disipar el calor que generan ambos durmientes durante la noche.
Aunque no siempre sea posible aumentar el tamaño de la cama, sí conviene valorar si el sistema de descanso responde realmente a las necesidades de quienes lo utilizan cada noche.
¿Cómo influye el tamaño del colchón?
Dormir en una cama adecuada
- Mayor espacio personal.
- Mejor circulación del aire.
- Menor transmisión de movimientos.
- Mayor confort durante toda la noche.
- Descanso más estable.
Dormir en una cama demasiado pequeña
- Mayor sensación de calor.
- Contacto continuo entre los durmientes.
- Más interrupciones del sueño.
- Menor libertad de movimiento.
- Descanso menos reparador.
4. Pequeños cambios que pueden marcar una gran diferencia
No todo depende del colchón. Existen pequeños gestos cotidianos que pueden ayudar a mejorar la sensación de frescor durante las noches más calurosas.

Dormir mejor en verano no depende de un solo cambio, sino de varios pequeños detalles.
La clave no está en buscar soluciones milagrosas, sino en crear un entorno que facilite que nuestro cuerpo regule mejor su temperatura mientras dormimos.
Ventila la habitación durante las primeras horas de la mañana o al anochecer.
Utiliza ropa de cama de fibras naturales y tejidos transpirables.
Mantente bien hidratado durante todo el día.
Una ducha templada antes de acostarte ayuda a reducir la temperatura corporal.
Evita cenas copiosas o muy calientes antes de dormir.
Si utilizas almohada, procura que tenga una funda transpirable.
Colocar una toalla ligeramente fresca en la nuca puede aportar una agradable sensación de alivio.
Mantén el dormitorio lo más despejado posible para favorecer la circulación del aire.
Estos pequeños hábitos no eliminan el calor del verano, pero sí pueden contribuir a que el descanso resulte mucho más confortable.
5. ¿Ha llegado el momento de cambiar de colchón?
A veces atribuimos todos los problemas al calor cuando, en realidad, el colchón lleva años perdiendo parte de sus prestaciones.
Con el paso del tiempo los materiales se deforman, disminuye la capacidad de ventilación y el confort deja de ser el mismo que ofrecía cuando era nuevo.
Si cada verano notas que descansas peor, te levantas con sensación de cansancio o buscas continuamente una postura más fresca durante la noche, quizá sea un buen momento para revisar el estado de tu sistema de descanso.
No siempre será necesario cambiar de colchón, pero sí merece la pena comprobar si sigue respondiendo a tus necesidades actuales.
¿Y SI EL PROBLEMA NO FUERA ÚNICAMENTE EL CALOR?
Antes de resignarte a pasar malas noches durante todo el verano, pregúntate si el entorno en el que duermes realmente favorece el descanso. A veces, pequeños cambios consiguen una diferencia mucho mayor de lo que imaginamos.
Elegir un colchón y una base de cama no consiste únicamente en buscar comodidad. También significa crear las mejores condiciones para descansar durante todo el año, independientemente de la estación.
En Suit Delux trabajamos con fabricantes especializados como Hästens», Auriga», Astral Nature», Jensen» o Carpe Diem», cuyos sistemas de descanso combinan colchones de muelles, materiales naturales y bases especialmente diseñadas para favorecer una ventilación continua.
6. Preguntas frecuentes
Sí. Los materiales, la capacidad de transpiración y la ventilación interna del colchón pueden influir en la sensación térmica durante la noche, especialmente en verano.
Dormir bien también puede elegirse
El calor forma parte del verano. Descansar mejor depende, en gran medida, de cómo prepares tu espacio de descanso.
En Suit Delux» te ayudamos a encontrar el sistema que mejor se adapta a ti y a tu forma de dormir.
Acércate a una de nuestras tiendas en Leioa o Derio y descubre cómo un buen sistema de descanso también puede ayudarte a disfrutar mejor de las noches de verano.
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